Layer cake de compota de fresas y ganache de chocolate

¡Hola!

Hacía semanas que no me encargaban ninguna tarta. Y esta semana todo el mundo se ha puesto de acuerdo. Me han encargado nada más y nada menos que ¡¡TRES TARTAS!!

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Y esta es una de ellas. Es un layer cake relleno de compota de fresas y cubierto de ganache de chocolate con leche (recordad que un “layer cake” es una tarta cuya estructura se basa en capas de bizcocho con relleno entre medias). No tengo fotos del corte porque no es para mi, pero si que tengo algunas fotos del relleno de dentro y tiene una pintaaaa!! Ahora lo veréis.

La otra tarta que me encargaron creo que ya la conocéis un poco 😛

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Es la layer cake de fresas y nata que compartí en el blog hace un par de semanas. Podéis leer la receta aquí. Es tan sencilla y bonita (¡y rica!) que nunca falla.

Pero vamos a lo que nos interesa. La receta de la layer cake de compota de fresas también es muy sencilla si seguís la receta paso por paso. Lleva el bizcocho de chocolate más jugoso del mundo mundial cuya receta me pasó una amiga, y no dudé en aplicarla para esta tarta. Una ganache súper sencilla de hacer y una compota riquísima, hecha por nosotros y muy sencilla, ya lo veréis. Así que vamos a empezar:

 Ingredientes
Para el BIZCOCHO (para un molde de 26cm)
455g de azúcar
455g de aceite
250g de huevos
340g de harina
113g de cacao
12g de levadura
295g de agua hirviendo
Una pizca de sal

Para la COMPOTA
500g de fresas
80g de azúcar
7g de pectina
20g de azúcar
35g de vinagre

Para la GANACHE
500g de chocolate con leche
200g de nata 35% MG

Para decorar
Chocolate blanco
Fresas naturales

BIZCOCHO
– Mezclamos con la ayuda de unas barillas el azúcar con el aceite.
– Incorporamos los huevos uno a uno. No podemos incorporar el segundo huevo hasta que el primero no esté integrado.
– Tamizamos los sólidos (harina, cacao y levadura) y los incorporamos a la mezcla.
– Añadimos el agua hirviendo y la sal. ¡Y listo!
Yo horneé las tres capas por separado. Para hacer esto tenéis dos opciones: Llenar tres moldes del mismo tamaño con la misma cantidad de masa en cada uno o, si no tenéis tres moldes (como yo), dividís la masa en tres partes iguales (las reservamos en boles) y vamos horneado las capas una a una. Hornearemos a 180ºC durante 15 minutos.

COMPOTA
– Lavamos las fresas y les cortamos las hojas. Tenemos que pesar 500g de fresas una vez limpiadas. Las cortamos en cuartos.
– Ponemos a calentar las fresas con el primer azúcar hasta conseguir una fresa cocida pero entera. Tarda aproximadamente unos 10/15 minutos.
– Colamos las fresas y devolvemos el jugo en la sartén. Añadimos la pectina con el segundo azúcar (tienen que estar bien mezclados entre si) y hervimos durante un minuto removiendo con barillas (es muy importante hacerlo con barillas, del contrario se nos formaran grumos). La pectina es un producto natural procedente de la piel de algunas frutas que en combinacion con el azúcar actua como gelificante, utilizado sobre todo para hacer mermeladas y similares. Puede encontrarse en tiendas especializadas de respostería, en algunas farmacias, e incluso yo la compro en una drogueria de esas con solera (Can Boter en Badalona).
– Retiramos del fuego, añadimos las fresas que habíamos cocido antes, el vinagre y ya está lista para usar.
compota

GANACHE
La ganache es una elaboración básica en el mundo de la pastelería. Se hace con nata y chocolate a distintas proporciones, dependiendo del uso que queramos darle, aunque lo más habitual es prepararla a partes iguales. Las proporciones también dependen del tipo de chocolate que estemos usando, ya que no es lo mismo un chocolate negro que un chocolate blanco. Un día haré un post sobre ganache, con un poco de teoría para que siempre os salga la ganache perfecta para cualquier uso. Se dice que el nombre de ganache proviene del error de un aprendiz de pastelero, que echó por error nata caliente al chocolate. Su maestro lo trató de ganache, que en francés significa “incompetente”. Aún así, aprovecharon esa crema con éxito y conservó el nombre de insulto.

En esta ocasión he realizado una ganache de chocolate con leche. Las proporciones son una parte de nata por 2 partes y media de chocolate.
– Troceamos el chocolate y lo reservamos en un bol.
– Hervimos la nata y la echamos sobre el chocolate troceado.
– Mezclamos hasta que el chocolate se haya derretido por completo.
Antes de utilizarlo, lo dejamos enfriar.

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MONTAJE
El montaje de esta tarta es bien sencillo: en esta ocasión, a diferencia del layer cake de fresas y nata, no tenemos que cortar el bizcocho en varias capas porque hemos horneado las capas una a una. Así, empezamos el montaje directamente.
Cogemos la primera capa de bizocho y la colocamos encima de la base. (¡¡Os habréis dado cuenta de que el bizcocho es súper jugoso, tierno y maravilloso!!)
Ponemos una fina capa de ganache. Encima de ella, ponemos la compota de fresas… ¡bastante cantidad! Pensad que con los 500g de fresas que hemos usado nos tiene que llegar para las dos capas). 
Colocamos la segunda capa de bizcocho encima. Hacemos la misma operación: fina capa de ganache + compota de fresas.
Colocamos la tercera y última capa de bizcocho.

Ahora toca cubrir toda la tarta con ganache. Primero haremos la capa “sujetamigas” que ya os expliqué. Ponemos una capa fina del ganache que cubra toda la tarta (da igual si se ve el bizcocho) y la enfriamos. De esta manera, cuando hagamos la capa definitiva, no nos llevaremos migas por delante provocando un mal resultado.

Una vez tenemos la capa fina hecha y enfriada, vamos a hacer la decoración definitiva. Ponemos una generosa capa de ganache alrededor de la tarta y la alisamos con la ayuda de una paletina o un alisador si lo tenemos. Retocamos las veces que haga falta: si alisamos y queda alguna burbuja de aire, ponemos más ganache en esa zona y volvemos a alisar. Así hasta quede perfecto. Una vez tenemos los laterales hechos, pasamos a la parte de arriba. Es la misma operación: ponemos una capa generosa de ganache y alisamos. Una vez tenemos la tarta bien cubierta y lisa, calentaremos la paletina (yo lleno un vaso con agua caliento y la sumerjo, y después la seco) y la pasamos por toda la tarta. Al estar caliente, el chocolate se ablanda y se alisa con muchísima facilidad.

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¡Ya tenemos la tarta prácticamente hecha! Ahora solo falta decorarla. En esta ocasión he decidido hacer un decorado de chocolate blanco alrededor de la tarta. Esta decoración me encanta y siempre da muy buenos resultados. Y además, es muy sencilla de hacer. Cortamos un papel de horno de la anchura que queramos hacer la decoración (osea, tiras de papel de la misma altura que la “baranda” de chocolate que véis en la foto); un consejo, si queréis hacer una decoración que rodee la tarta como la que he hecho yo, no cortéis el papel de la misma longitud del perímetro de la tarta. Será demasiado largo y os será imposible levantarlo y colocarlo en su sitio sin que se doble; es mejor hacer unos cuatro tramos más cortos. 
Derretimos chocolate y lo ponemos en una corneta de papel (aquí podéis ver como hacerlo)  y simplemente vamos haciendo formas encima del papel de horno que hemos cortado. No debemos hacer lineas muy finas porque se nos romperán. 
Dejamos enfriar la decoración. Estará lista para colocarla en la tarta cuando el chocolate pierda su brillo. Entonces tenemos que levantar el papel y colocarlo alrededor de la tarta o donde queramos ponerla. Metemos la tarta en la nevera durante 5 minutos y retiramos el papel. ¡Es así de sencillo! (aquí podéis ver un paso a paso de como se hace) está en inglés… olvidé hacer fotos, pero prometo hacerlas la próxima vez que haga esta decoración)

Para terminar, cortamos fresas en cubos y las ponemos encima de la tarta

Et voilà! Ya tenemos esta maravillosa layer cake de compota de fresas y ganache de chocolate terminada 😀

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(PD: En esta ocasión no he hecho una versión sin gluten ya que la tarta no era para mi, si no que era un encargo. Igualmente, podéis substituir la harina por cualquier preparado de harina sin gluten especial para respostería y listos).

Magdalenas tradicionales

¡Hola!

Pues por fin parece que ha llegado el frío de verdad… ¡Cómo lo echaba de menos! El invierno es mi estación favorita y este año parecía que no llegaba nunca. Cómo me gusta relajarme con mi té calentito, algo para merendar, en la mesa camilla y viendo una película…

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Así que el otro día, con la llegada del frío decidí que necesitaba algo para acompañar mis tés. Y para desayunar, también. Y para comer de postre. Jaja.

Hace tiempo que me apetece mucho hacer magdalenas. Me encantan, pero nunca me salían como a mi me gustan, con un buen copete. Siempre me quedaban planas, como si fueran para cupcakes. Pero esta vez sí, he encontrado la receta definitiva. Salen grandes, con un buen copete. Buenísimas. Esponjosas. No tienen nada que envidiar a las compradas en el supermercado. De hecho, a mí me gustan mucho más estas. ¡¡Y encima las hice sin gluten y quedaron tan bien que no puedo estar más orgullosa de mi misma!! Las últimas magdalenas sin gluten que compré en el supermercado eran…bueno, mejor no digo nada.

Así que vamos allá con la receta DEFINITIVA de las magdalenas tradicionales (versión francesa):

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Ingredientes (para 12 magdalenas)

200g de huevos (unos 4)
200g de azúcar
50g de leche entera
La piel de una naranja (o de un limón, como prefiráis)
250g de harina (yo usé en esta ocasión la Mix Dolci de Schär, que es sin gluten. Para hacerlas con gluten, harina normal)
6g de levadura química
Una pizca de sal
125g de mantequilla

PREPARACIÓN

– Montamos los huevos. Cuando hayan doblado su volumen, añadimos el azúcar.

  • Cuando estén los huevos bien montados (recordad el punto de cinta del que os hablé en la entrada anterior), añadiremos la leche.
  • Tamizar la harina con la levadura. Incorporarlo a la mezcla anterior junto con la sal y la piel de naranja.
  • Añadir la mantequilla derretida.
  •  Ahora vienen los dos pasos más importantes para conseguir que las magdalenas nos queden con un buen copete y súper esponjosas:
    – 1. Una vez tenemos todos los ingredientes incorporados, batir a máxima velocidad durante 3 minutos.
    – 2. Dejar reposar la masa en la nevera tapada a piel con film durante 2 horas. Sin estos dos pasos, las magdalenas no nos quedarán bien.*
  • Una vez la masa ha reposado, llenar los moldes (los llenaremos unos 2/3), poner un poco de azúcar por encima y hornear a 220ºC (calor arriba y abajo, sin aire**) durante 15 minutos. Para que las magdalenas no se deformen durante el horneado es importante que usemos una de estas cosas: 1. Una bandeja con cavidades especial para magdalenas. 2. Poner los moldes de papel dentro de un molde de aluminio desechable. 3. Poner doble papel.

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Una vez cocidas, las dejamos enfriar sobre una rejilla.

Como veis, es una receta muy fácil pero con la que haréis unas magdalenas deliciosas.

* Meter la masa reposada y fría en el horno es importante ya que, a parte de activar la levadura química, gracias a al contraste térmico del paso de la nevera al horno, conseguimos que la masa se expanda y que, por tanto, cree el copete típico de las magdalenas tradicionales.

** Es importante no poner aire en el horno, ya que se nos deformarían las magdalenas.  En vez de subir rectas, subirían inclinadas hacia la dirección del aire.

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Para preparar estas magdalenas he usado una mantequilla que tenía muchas ganas de probar: la kerrygold. Se trata de una mantequilla irlandesa, hecha con leche de “vacas felices”, es decir, vacas que pastan al aire libre durante más de 10 meses al año. No sé si será por la “felicidad” vacuna o qué, pero lo cierto es que se nota muchísimo la diferencia entre esta mantequilla y la que podemos encontrar en cualquier supermercado. Esta solo la he encontrado en el supermercado de El Corte Inglés. Si tenéis la oportunidad, probadla.

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Y hasta aquí la receta de hoy. Espero que la hagáis y que os guste!!

Layer Cake de nata y fresas

Fresa

¡Hola!

Por fin cuelgo una receta en mi blog… echaba mucho de menos tener un blog, así que para inaugurarlo he decidido colgar la receta de una tarta deliciosa y súper sencilla y, además, usando fruta de temporada… FRESAS! A quién no le gustan las fresas?? Fresas con nata… o mejor aún, con chocolate. Mmmm… se me hace la boca agua!

Vamos a empezar con la receta, que ya veréis que es la más sencilla del mundo mundial!

Ingredientes (Version sin gluten abajo)

Para el BIZCOCHO
3 huevos
100g de azúcar
100g de harina

Para la NATA
500g de nata 35%MG
50 de azúcar

FRESAS

BIZCOCHO

Este bizcocho es muy fácil, muy neutro y muy rico. Os servirá de base para cualquier tarta que queráis hacer. Es el bizcocho base que se usa en las pastelerías. Es tan sencillo como:

  • Montar los huevos. Cuando estén a medio montar, incorporar el azúcar. Montar hasta que llegue a punto de cinta (eso es cuando al levantar la varilla, el huevo cae muy lentamente (como en forma de cinta) y pierde la forma muy lentamente). Los huevos deberán estar a temperatura ambiente para que monten mejor.
  • Tamizar la harina y añadir en forma de lluvia, mezclando con la lengua de forma que no se nos bajen los huevos.
  • Engrasar un molde y cocer a 180ºC durante aproximadamente 40 minutos.
  • Lo dejamos enfriar por completo en una rejilla.

NATA

  • La nata tiene que estar fría de la nevera, si no no nos montará.
  • Montar la nata con las varillas, al máximo de velocidad posible sin que salpiqué. Ir subiendo la velocidad a medida que va montando.
  • Cuando esté prácticamente montada, añadir el azúcar de manera continua. Acabar de mezclar.

FRESAS

  • Quitamos las hojas de las fresas y las cortamos por la mitad, a lo largo. Reservamos algunas enteras (sin las hojas) para el decorado final.

 

MONTAJE

Cortamos el bizcocho por la mitad con la ayuda de una lira para asegurarnos de que nos queda recto.
Ponemos aproximadamente unas dos cucharadas de nata en la mitad que vamos a usar como base y la extendemos hasta llegar a los bordes.

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A continuación vamos a poner las fresas que hemos cortado por la mitad encima de la nata: empezaremos por los bordes e iremos completando todo el perímetro del bizcocho. Después colocaremos fresas en el centro también. Si quieres, puedes cortar fresas más pequeñas para rellenar los huecos que quedan entre las fresas, pero no es necesario.
Ahora toca cubrir las fresas con más nata montada. Esta vez necesitas entre tres o cuatro cucharadas de nata, pues queremos que la nata cubra bien los huecos entre las fresas, así como las que hemos puesto cortadas y también tiene que llegar a los bordes.
Colocamos la otra mitad del bizcocho encima y lo dejaremos reposar en la nevera durante 30 minutos, al igual que la nata montada (¡esto es muy importante!).
Una vez transcurridos los 30 minutos, cubriremos toda la tarta con una capa de nata muy fina. Esta capa se usa como de “sujetamigas”, así nos aseguramos que al decorar la tarta, al poner la capa final de nata, no arrastramos ninguna miga que estropearía el resultado final.
Cuando ya tenemos la capa fina de nata hecha (da igual si transparenta, solo tenemos que procurar que cubra todos los huecos), dejamos la tarta en la nevera 30 minutos más, junto con la nata montada.
Ahora ya viene la capa final: queremos hacer una buena capa de nata, así que no ahorréis. Tiene que quedar toda la tarta cubierta y no se puede ver el bizcocho. Nos ayudamos con una espátula para que la nata quede bien lisa y la tarta quede preciosa.

¡Ahora solo queda decorar! Cogemos las fresas que hemos reservado sin cortar por la mitad y las colocamos encima de la tarta, de pie. Entre fresa y fresa hacemos decoraciones con la nata montada. Para eso, usé la boquilla 2D de Wilton.

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Y ya tenemos la tarta acabada!! Como veis es facilísima y además queda preciosa y súper rica. Con esta tarta podéis sorprender a cualquiera 🙂

VERSIÓN SIN GLUTEN

Esta tarta es muy fácil de adaptar para hacer una versión sin gluten. Tan solo tenemos que substituir la harina del bizcocho por una harina especial. Tienes dos opciones:

  1. Usar un preparado de harina sin gluten especial para respostería (como por ejemplo, la Mix Dolci de Schär o el Mix de Gallo para múltiples usos).
  2. Hacer tu propia mezcla de harinas. Esto es lo que suelo hacer yo: mezclar un 60% de harina de arroz con un 40% de harina de maíz (maicena) o 40% de harina de arroz, 40% de maicena y un 20% de harina de garbanzo (más nutritiva, aunque el garbanzo da más sabor). Cuando hago mi propia mezcla de harinas siempre añado una punta de goma xantana, para que no se desmigue.

 

Espero que la hagáis y que os guste!!

¡Besos!

Bienvenidos

Hacía ya tiempo que me rondaba por la cabeza la idea de hacer un blog. Hace ya aproximadamente un año empecé esta aventura vía Instagram, donde periódicamente cuelgo fotos de los postres que aprendo en clase y los que hago en mi casa. Pero me faltaba algo, quería poder compartir las recetas con todos vosotros, aunque nunca me animaba a abrir el blog.

Pero ya está aquí. Será porque estoy aburrida en cada, resfriada y con mucho tiempo libre, pero por fin me he animado a abrirlo. Aquí encontrareis todas las recetas de los postres que voy subiendo a Instagram, e intentaré publicar las dos versiones: con gluten y sin gluten, pues mi Instagram se abrió con la finalidad de enseñar los postes maravillosos que se pueden hacer también sin gluten.

¡Espero que me sigáis en esta aventura que empiezo ahora!