Recopilación de entradas variadas

Curso Tartas de boda buttercream koreano

¡Hola!

Hoy toca una entrada un poco distinta, y es que os voy a explicar mi experiencia en el curso que realicé ayer en Madrid de Tartas de boda buttercream koreano de la mano de Sweet Moses.

Me levanté a las 5:15 de la mañana para coger un AVE que me llevaría a Madrid. Después de prácticamente 3 horas de viaje (en el que aproveché para dormir jaja!) empezó la odisea de encontrar el camino para llegar al taller de Alma. Y digo odiesa porque yo, que soy muy organizada, ya tenía todo el recorrido que tenía que hacer planificado… llegar a Atocha, coger el metro hasta Sol y ahí cambiar a la línea 2 para coger otro hasta Manuel Becerra… Total, que llego y el metro que tenía que llevarme hasta Sol estaba en obras. Bien.

Iba bastante tranquila ya que eran las diez y el curso no empezaba hasta las 11, así que tenía tiempo para encontrar una solución. La chica que había de información nos decía a todos los perdidos que teníamos dos opciones: o coger un bus que había fuera de la estación para sustituir esa línea de metro afectada o coger un tren que nos llevara hasta Sol. Y eso hice. Saqué mi billete de cercanías y conseguí coger el tren correcto (de verdad, no sé como me lo hice porque ahí no había nada de información y tuve que guiarme como pude jaja).

Una vez en Sol ya todo fue normal. Cogí el metro, bajé en mi parada y con la ayuda de mi gps llegué al Taller de Alma (seguro que si alguien me vió con el gps se rió de mi… iba dando vueltas sobre mi misma para acertar con la dirección de la aguja y coger la calle correcta jaja!)

Al final llegué al taller de Alma cuando aún faltaban 20 minutos para empezar.

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¡Me hacía tanta ilusión estar aquí! Aunque sabía que Alma no estaría, siempre había querido hacer un curso en su taller, y por fin había llegado el día. Además, este curso me interesaba muchísimo y tenía muchas ganas de empezar.

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¡Me encanta el escaparate del taller!

A los pocos minutos empezaron a llegar otras compañeras del curso y nos abrieron la puerta. Y el taller es tan bonito! Es el que veíamos en Cupcakes Maniacs (el programa que presentaba Alma en Divinity). Es un taller muy chulo y muy grande y sobre todo, muy cómodo. Tiene una isla que es donde el profesor hace sus demostraciones y después, justo delante, una mesa enorme donde cabíamos todas sin molestarnos y, lo mejor, sin perdernos nada de lo que explicaba el profesor (he ido a cursos en los que no veía nada por la distribución del taller).

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Al entrar ya estaba todo preparado para empezar. Cada alumna tenía su dummie, sus clavos para las flores, sus levantadores de flores… todo perfectamente preparado para que no nos faltara de nada en todo el curso. Incluso Moisés, el profesor, nos dio una tarjetas que incluyan un usb con toda la información del curso, para que no tuviéramos que coger apuntes y lo tuviéramos todo siempre a mano una vez en casa.

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El curso empezó con la explicación de la preparación de la buttercream coreana, que es ideal para la elaboración de las flores que aprendimos a hacer. La verdad es que esa buttercream es una maravilla. Los pétalos no se caen en ningún momento (el curso duró más de siete horas y las flores que hicimos a primera hora de la mañana estaban intactas al final del día!).

Seguidamente, nos explicó un poco de teoría del color para poder combinar correctamente los colores al hacer las flores y que las tartas quedaran espectaculares. Y seguidamente llegó el momento más esperado. Nos enseñó a hacer la primera flor, la Peonía. Teníamos que hacer 9 en total para decorar nuestra tarta (entre flores y capullos). La verdad es que estuvimos un montón de tiempo para hacerlas, pero al final creo que quedaron bastante bien (al menos para ser las primera flores de buttercream que hacía en mi vida!).

Estas son las Peonías que realizó él de ejemplo, para enseñarnos como tenían que ser. Seguidamente empezamos nosotras.

Primero estuvimos cubriendo nuestras tartas (que eran dummies) con buttercream. La verdad, ¡qué complicado cubrir un dummie!!! La buttercream no se queda bien pegada y cada vez que intentabas alisarlo te lo llevabas todo y tenías que volver a empezar!). Cuando conseguimos tener las tartas cubiertas, empezamos con las Peonías. Así quedaron las mías:

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No están tan bonitas como las de Moisés pero oye, ¡yo estoy orgullosa de ellas!

Una vez tuvimos las Peonías hechas tocó la hora de comer. Eran más de las tres de la tarde y estábamos todas hambrientas!

Después seguimos con las otras cuatro flores que nos faltaban para poder decorar nuestra tarta.

Primero aprendimos la Dalhia, en nuestro caso la Dalhia Pompon. La verdad es que esta me costó muchísimo. Aunque cuando miraba como las hacía me parecía super fácil, cuando me puse a hacerla… ¡no había manera! ¡Qué complicada me pareció!

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Está es la que realizó Moisés a modo de ejemplo para que aprendiéramos. He estado mirando y no tengo ni fotos de las mías!! Jaja

Seguidamente hicimos la English Rose, una de mis favoritas sin ninguna duda. Es preciosa y una de las que me pareció más fácil. Es una flor maravillosa.

Aquí ya estábamos llegando al final del curso. Solo nos faltaban dos flores y decorar la tarta con ellas! La primera de las dos últimas flores fue el Lisianthus:

Y ya llega el final, la última flor. Fue una pena porque esa no la pude hacer ya que tenía que irme corriendo a buscar el AVE de vuelta a casa (el curso se alargó más de lo esperado). Pero aún así, me pude quedar a la explicación. Se trata de la Gardenia. Esta me pareció tan delicada, tan bonita… me dio pena no poder hacerla, así que me tocará practicar en casa. Pero es una flor magnífica.

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Y hasta aquí llegó mi curso. Tuve que irme si no quería perder el ave pero ya he podido ver fotos de las tartas terminadas con nuestras flores y, la verdad, son espectaculares. Os dejo una foto que la he sacado del instagram @almascupcakestiendaytaller

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Recuerdo que Moisés nos dijo una cosa: aunque pensáramos que las flores no nos estaban quedando bien, que no nos estaban quedando bonitas, una vez en la tarta parecerían otra cosa. Quedarían bonita y perfectas. Y es verdad! Cuando veo estas fotos no me creo que esas flores las haya hecho yo! jaja

Y hasta aquí mi experiencia en este curso. La verdad es que si pudiera, repetiría sin pensármelo dos veces. El profesor es genial, te resuelve cualquier duda ya sea en el curso o fuera de él, a través de las redes sociales. Siempre que él pueda, te ayuda. La organización en Alma’s Cupcakes, genial. Y aprovechar para hacer una escapada a Madrid me vino fenomenal. Así que, aunque llegara a mi casa a las doce de la noche después de levantarme a las cinco valió totalmente la pena.

Y además, esto de hacer flores engancha! Ya me he comprado más boquillas, colorantes, los clavos para hacer las flores, los levantadores… ¡Pronto no cabré ni yo en casa con tantas cosas!

Si alguna vez tenéis la oportunidad de poder hacer un curso con él os lo recomiendo 100%.

Por cierto, si queréis ver sus maravillosas flores, podéis ir a su instagram: @mosessweetmoses o en su Facebook: Sweetmoses

Nos vemos próximamente con nuevas recetas.

¡Besos!